¿Por qué Internacional Mentes ?
Internacional Mentes nace para llenar un vacío en la existencia humana: la falta de un espacio que hable de internacionalizar la mente como lo que realmente es. En el ámbito profesional, un conjunto de habilidades blandas, entrenable y necesario para navegar el mundo global. En el ámbito personal e individual, un proceso para construir una identidad propia.
Cada persona decide hasta dónde quiere llegar — algunos la desarrollarán como herramienta de trabajo, otros la llevarán hasta su propia Reincultura.

Internacionalizar la mente
— El proceso
Es un proceso interno que comienza a través de la curiosidad y exploración del mundo más allá de lo que nos rodea, creando una transformación profunda de la mente, ampliando nuestra identidad y cambiando la forma de relacionarnos con el mundo.
La internacionalización de la mente es un concepto que toma como punto de partida el modelo de desarrollo de la sensibilidad intercultural de Milton Bennett (1986), en diálogo con el modelo de competencia intercultural de Darla Deardorff (2006).
Desde Internacional Mentes se emprende un camino consciente hacia una mente que sin necesidad de viajar o enfrentar directamente otra cultura es capaz de reflexionar y decidir, creando así individuos culturalmente ampliados aunque a menudo desubicados.

Transculturación
— El mundo mezclado
Es la certeza de que la cultura pura no existe: las fronteras nunca han impedido que nos influyamos unos a otros, y de esa mezcla siempre nace algo nuevo llamado Neoculturación (Fernando Ortiz, 1940.)
Es un refugio internacional donde comprendes que evolucionar no es traicionar tu origen, sino permitir que tu identidad respire y se nutra de un mundo conectado.

Reincultura
— reinterpretar, reiniciar, reinventar
Es el resultado personal de un proceso psicológico de internacionalización profunda, único y diferente para cada individuo.
La Reincultura es la reinterpretación consciente de la cultura natal: un viaje individual de desconfiguración, reinicio y redescubrimiento de la identidad humana, donde cada uno decide qué elementos formarán parte de su propia reinvención.
Hay quienes sienten una profunda conexión con los cánticos indígenas de tierras lejanas; otros encuentran paz en una socialización pausada, mientras que a muchos les abruma la tranquilidad y necesitan el pulso constante de la ciudad.
Al final, cada mente internacionalizada desemboca en su propia y genuina Reincultura.

